sábado, 23 de junio de 2012

Démonos la chance de seguir avanzando

Por Eduardo Sigal Presidente Fundacion Accion para la Comunidad. Miembro del Frente Grande Los argentinos tenemos metida una extraña idea de que la Constitución es algo casi eterno, inamovible y que si se nos ocurre pensar una reforma constitucional cometemos un sacrilegio. ¿Por qué será así? ¿Por qué países como Brasil modificaron su Constitución 72 veces en 22 años o México cientos de veces o Alemania 40 veces en 60 años? ¿Será que a los sectores dominantes de la Argentina les aterra pensar que pueden perder privilegios con una reforma? Lo concreto es que un conjunto de dirigentes políticos, sociales, intelectuales, hemos decidido impulsar un debate, que atraviese todos los estratos sociales y nuestra inmensa geografía para pensar qué país tenemos y qué país queremos, y ver si esta Constitución que está próxima a cumplir 160 años es o no una traba para abordar los desafíos del siglo XXI. Lo hacemos convencidos de que toda generación tiene derecho a ser protagonista de su futuro y no solamente actores de reparto de lo que otras generaciones pensaron. Mas del 42% de la población actual no participó ni siquiera en la reforma amañada por el Pacto de Olivos de 1994; estamos hablando de casi 1 de cada 2 ciudadanos que no tuvieron la posibilidad de hacerlo. Entonces, ¿por qué no abrir esa posibilidad? Mucho han cambiado el mundo, América y la Argentina en estos tiempos históricos. Démonos la posibilidad de discutir, dialogar, pensar, y seguramente el resultado será un enriquecimiento para todos y una nueva posibilidad de seguir avanzando. Aquí se pueden ver todas las opiniones publicadas por la revista XXIII

El futuro del Mercosur

El Mercosur fue concebido en los ´80 bajo un enfoque dedicado a desarrollar procesos de paz y democracia en la región. Diez años después se constituyó formalmente, ya en pleno apogeo del Consenso de Washington y de las ideas del neoliberalismo, y sus documentos constitutivos –los tratados que le dieron origen- están signados por esa impronta de época. Por lo tanto, su eje central pasa por el comercio, su meta es la libre circulación de bienes y servicios, pero no se ocupa del tema producción. Es precisamente esa carencia la que fuimos ajustando con el nuevo siglo -Producción. Medio Ambiente. Recursos Naturales- amparando su defensa integral e intentando garantizar una mayor participación de la sociedad civil en las definiciones. De modo que el Mercosur, como suele decir el Presidente Mujica, fundó un espacio de “carácter fenicio” por cuanto todo se medía en función de lo que te compro y te vendo, cuánto me queda y el resto no interesa. Ese era el razonamiento de los ’90. Razonamiento tan equivocado que aunque el comercio haya crecido, los países se fueron a pique. Desde 1991 a 1998 las exportaciones argentinas al interior del bloque crecieron en un 280% y sin embargo fue el período en el que más empresas cerraron y cuando más creció el número de desocupados. De manera que si bien el comercio se acrecentó, nuestra producción se fue “primarizando”. Y cuando ello ocurre, como sucedió, no hay valor agregado ni generación de empleo de calidad, no se desarrolla la ciencia ni las tecnologías vinculadas a los procesos productivos. “De ahí que nuestra mirada debe ir más lejos. No debe concentrarse sólo en la marcha del comercio, que de por sí es una gran palanca de crecimiento pero no lo es todo. Esa fue una de las grandes falacias que nos inculcó Estados Unidos y su necesidad de ampliar su horizonte comercial con las cuatro letras –ALCA- que definían su ambición: El libre comercio de las Américas”. Comercio y Producción Adecuar el Mercosur a las necesidades del siglo XXI – sostiene Sigal- requiere “pensar en otras variables. Esencialmente en la producción”. En la integración productiva. En el desarrollo de nuestras cadenas de valor; en la complementariedad de nuestras industrias. “Eso es lo que hace indestructible a los procesos de integración”. Y para ello, en primera instancia, es menester arbitrar “una política que privilegie el equilibrio entre las economías de mayor rango –Brasil y la Argentina- hacia las economías de menor desarrollo, en tanto deberíamos trazar una política más permisible y solidaria hacia el desarrollo industrial de Paraguay y Uruguay”. Ocurre que no hay posibilidades de sostener un proceso de integración sin un desarrollo industrial y científico / tecnológico armónico entre todos los países, así como no puede haber una verdadera integración entre un Brasil industrial y una Argentina agropecuaria. Nuestro país no lo acepta. En igual medida, si no consideramos estas cuestiones como política de los grandes hacia las economías más pequeñas, y en consecuencia no ayudamos a equilibrar nuestras asimetrías, el camino hacia la integración no se va a profundizar. Lea aquí el artículo completo publicado en la revista Informe Industrial.

viernes, 15 de junio de 2012

Charla sobre Constitucionalismo Social

El Presidente de la Fundación Acción para la Comunidad, Eduardo Sigal, y el constitucionalista Alejandro Médici, disertaron en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de La Plata en un seminario sobre "Constitucionalismo Social" organizado por la Agrupación Abogados por la Justicia Social. Médici realizó un análisis comparado de las constituciones liberales de Latinoamérica, experiencias como la de Argentina en 1949 y las Cartas Magnas sancionadas en Venezuela en 1999, Bolivia en 2008 y Ecuador en 2009. Por su parte, Sigal se centró en los ejes sobre los cuales debería, su juicio, girar la reforma promovida por las organizaciones que promueven un cambio constitucional en nuestro país. El disertante dijo que el orden jurídico actual "no está a tono con las transformaciones de Argentina y Latinoamérica" acontecidos en la última década.

jueves, 17 de mayo de 2012

Acto en Brown

El viernes 11 de mayo se realizo un encuentro de la Mesa de Dialogo Político de A. Brown para conmemorar el Día Internacional de los Trabajadores en el local sito en Av. Espora al 3000. Las palabras iniciales estuvieron a cargo de Luis A. Cervera Novo del Frente Grande saludando a los presentes y señalando el objetivo del encuentro, que fuera postergado para movilizarse masivamente al acto con C.F.K en el estadio de Vélez el 27 de abril último. A continuación Darío Flores del Frente Transversal leyó una declaración, que se adjunta, firmada por: el Partido Socialista para la Victoria, Corriente J. Hernández en el Frente Transversal, Partido Nuevo Encuentro, Partido Frente Grande, Militancia Social en el Proyecto Nacional, Partido KOLINA, Partido Solidario, Partido MILES, Partido Comunista, Agrupación “Pacha Mama”, Agrupación “Mariano Moreno”, Agrupación "Facundo Quiroga", Carta Abierta Sur, SUTNA y FETIA. Se leyeron los saludos de Oscar González, Secretario de Relaciones Parlamentarias de la Jefatura de Gabinete de la Nación y de los Diputados Adriana Puiggros, Presidenta del Frente Grande Nacional y de la Comisión de Educación de la HCDN y Raúl Barrandeguy del Frente para la Victoria de Entre Ríos y Presidente de la Comisión de Seguridad Interior de la HCDN, fueron los más destacados. La mesa estuvo presidida por Gustavo Torres, miembro de la Cancillería, Secretario General del Frente Grande de la provincia de Bs.As e integrante de su Mesa Nacional.; Norma Pereyra referente de Militancia Social en el Proyecto Nacional; Ricardo Wulff en representación de FETIA; Esperanza Córdoba Secretaria del P. Socialista para la Victoria y Eduardo Sigal Presidente de la Fundación Acción para la Comunidad (FAC). Este ultimo abrió la lista de oradores explicando en extenso la agenda de trabajo nacional que se han propuesto para impulsar el proceso de reforma constitucional, a partir de la convocatoria del 25 de abril último en la Facultad de derecho de la UBA, y llamo a trabajar intensamente para asegurar la continuidad del modelo de país que iniciaran en 2003 con Néstor Kirchner. Esperanza Córdoba recordó el histórico papel de los socialistas en las luchas obreras y el actual compromiso con el gobierno nacional. Norma Pereyra llamo a lograr más unidad y organización en el distrito y la provincia para profundizar el proyecto nacional y Ricardo Wulff saludo en nombre de Pedro Wasiejko, Secretario Adjunto de la CTA. Luego las intervenciones de los referentes locales animaron un debate que fue acompañado de empanadas, vino y un salón repleto en la prolongada noche invernal.

domingo, 29 de abril de 2012

Se inició el debate por una nueva Constitución Nacional

Ante una concurrencia masiva y heterogénea que colmó el Salón de Actos de la Facultad de Derecho de la UBA, el miércoles 25 de abril se sentaron las bases para la conformación de una corriente de opinión que promueva una nueva Constitución Nacional que contemple el proceso de transformaciones de la última década y los desafíos que plantea el siglo XXI. Los constitucionalistas Eduardo Barcesat y Raúl Gustavo Ferreyra y el Ricardo Forster coincidieron en la necesidad de promover una modificación de la Carta Magna que vaya en ese sentido, tal como lo viene sosteniendo los organizadores, un grupo de políticos, sociales y sindicales entre los que se cuentan Pedro Wasiejko, de la Federación de Trabajadores de la Industria y Afines (Fetia); Luis D΄Elía, del Partido Miles; y Eduardo Sigal, referente del Frente Grande y Presidente de la Fundación Acción para la Comunidad. Sigal actuó como moderador del debate, al que el juez de la Corte Suprema Raúl Zaffaroni no pudo hacerse presentes por motivos de de salud. Barcesat propuso que, de votarse la necesidad de la reforma en el Congreso de la Nación, se abra un espacio de debate para que la sociedad se expida antes a la Asamblea Constituyente. Asimismo, juzgó necesario introducir diversos cambios en el texto legal, entre ellos que se recupere soberanía cedida al Ciadi (dependiente del banco Mundial) en materia de resolución de conflictos con empresas extranjeras. Ferreyra, advirtió que es “imposible reformar la Constitución Nacional sin una gran movilización popular” y dijo: “No hay ningún poder constituyente en un poder constituido”, en referencia al presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, quien horas antes había adelantado su disidencia con la propuesta. Forster, finalmente, sostuvo la necesidad de dejar atrás la Constitución “neoliberal” de 1994 e introducir cambios que tengan que permitan conciliar conceptos como “libertad e igualdad”. Los organizadores, en tanto destacaron que impulsan la modificación de la Carta Magna “en el entendimiento de que no se trata de seguir haciéndole parches a una Constitución cuya matriz viene de 1853”, ya que “las transformaciones de nuestro país y el mundo nos desafían a pensar en un nuevo orden jurídico e institucional para que la Argentina esté a tono con los desafíos del siglo XXI”.

Tres visiones de los medios sobre el inicio del debate constitucional

La actividad realizada el miércoles 25 de abril en la Facultad de Derecho fue reflejada prácticamente por la totalidad de los medios. Los siguientes son las coberturas realizadas por tres de los principales medios gráficos editados en Buenos Aires.
Pagina/12 DEBATE DE LOS ABOGADOS EDUARDO BARCESAT Y RAUL FERREYRA Y EL FILOSOFO RICARDO FORSTER Una Constitución para cada época “No traemos bajo el poncho el cuchillo de la re-reelección”, dijo Luis D’Elía. Los motivos de una reforma. Por Nicolás Lantos Una reforma de la Constitución no solamente es algo deseable sino que es posible con “una extraordinaria movilización popular” que la respalde, coincidieron los panelistas de la mesa redonda convocada como punto de partida de “un movimiento que recorra la Argentina”, debatiendo este asunto y sentando la base para abordar el tema en un futuro aún sin plazos. Convocados por el dirigente de base Luis D’Elía, el referente del Frente Grande Eduardo Sigal y el sindicalista de CTA Pedro Wasiejko, los abogados Eduardo Barcesat, Raúl Ferreyra y el filósofo Ricardo Forster expusieron, cada uno a su turno, los motivos por los que una nueva Carta Magna es necesaria para asentar y seguir profundizando los cambios de los últimos años, al tiempo que marcaban una hoja de ruta de cuáles serían los temas a discutir ante una eventual reforma. El ministro de la Corte Suprema Raúl Zaffaroni, que sería de la partida, se excusó debido a una intervención quirúrgica a la que tuvo que ser sometido. “La matriz de la Constitución nacional va a cumplir 160 años y sólo tiene seis modificaciones. Pero cada época histórica requiere que pensemos qué tipo de Constitución necesita”, planteó Sigal al presentar el panel. Más tarde, Ferreyra revelaría que Brasil cambió el texto de su ley suprema nada menos que en 60 ocasiones, Alemania en 40 y México “perdió la cuenta”. Para el abogado del CELS, “las constituciones son como máquinas del tiempo para que una generación fije reglas para las que le siguen”, pero, aseguró, “cada generación tiene el derecho a darse las reglas que quiera”. Una reforma “no es un hecho patológico, es un hecho fisiológico: está prevista por la misma norma”, se extendió Ferreyra, por lo que hay que despojarse de ese prejuicio de excepcionalidad que hoy se le quiere dar al asunto. “La Constitución es una construcción social, política y cultural, no algo natural ni divino”, machacó Forster a su turno sobre el mismo tema y agregó que incluso “las mismas palabras escritas hace 160 años o 20 hoy tienen un significado distinto”. Ferreyra también recordó que “nadie ejerce el poder constituyente sino el pueblo” por lo que “es imposible una reforma a la Constitución sin una extraordinaria movilización”. Al respecto, Barcesat pidió que la agenda de temas a debatir y el contenido final del texto lo determine “el pueblo a través de un amplio debate”. Sin mencionarlo por su nombre, aludió al antecedente del pacto de Olivos cuando pidió evitar “pactos de caudillos que decidan qué temas se van a tocar y cómo”. Antes de comenzar el debate, D’Elía había advertido: “No traemos bajo el poncho el cuchillo de la re-reelección”. Más allá de que los organizadores del debate anticiparon su postura personal contraria a habilitar un nuevo mandato para la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, la idea era dejar el asunto fuera de la agenda para que no termine opacando el resto del debate. Ferreyra sí mencionó (y recomendó) la posibilidad de adoptar un sistema parlamentario. El objetivo prioritario sería “delinear el modelo político económico que necesita el país” desde una “perspectiva regional”, en palabras de Barcesat. Para alcanzar esa meta, se tiró sobre la mesa un surtido menú de propuestas, entre las que se destacan el control nacional de las riquezas naturales y el cuidado del medio ambiente, la necesidad de una reforma tributaria, replantear el Consejo de la Magistratura y la distribución “armónica” de la tierra. Sin embargo, los momentos más interesantes se dieron cuando los panelistas arriesgaron un poco más y trajeron a colación otras ideas, como Ferreyra, dentro de un decálogo de asuntos a modificar incluyó darles un estatus constitucional a las Primarias Obligatorias y Simultáneas e incluso a algunos aspectos de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Y hasta modificar el mismísimo Preámbulo de la Carta Magna para incluir el objetivo de la justicia social, “que es el fin principal del Estado”. Clarín El kirchnerismo insiste con el cambio POR LEONARDO MINDEZ El kirchnerismo dio ayer el puntapié inicial para avanzar hacia una reforma de la Constitución. “No traemos bajo el poncho el cuchillo de la re-reelección”, se apuró a advertir Luis D’Elía en el lanzamiento de lo que denominó un “Movimiento nacional por una nueva Constitución y Estado” que recorrerá la Argentina para sumar voluntades Fue durante el debate de anoche en la Facultad de Derecho de la UBA titulado: “El actual Estado y la actual Constitución Nacional, ¿permiten pensar la Argentina del siglo XXI?”. En realidad, de debate no hubo nada, porque todos los disertantes tenían una respuesta negativa para esa pregunta y propuestas en un mismo sentido. “El Consenso de Washington y el Pacto de Olivos nos impusieron una Constitución para otro tiempo”, aseguró D’Elía, uno de los organizadores junto a Eduardo Sigal (Frente Grande) y Pedro Wasiejko (CTA). El constitucionalista Eduardo Barcesat se expresó en contra de un “pacto de caudillos”. Pidió que el Congreso se limite a votar la necesidad de la reforma y que los temas y alcances surjan de un proceso de debates populares en todo el país. Raúl Ferreyra, titular de cátedra en la UBA, indicó que el presidencialismo tiende a la “confrontación” y muestra un “déficit de calidad ciudadana”. Por eso pidió avanzar hacia un sistema parlamentarista. Ricardo Forster apuntó que la palabra clave de la nueva Constitución debía ser “igualdad”. Todos lamentaron la ausencia de Eugenio Zaffaroni, operado tras fracturarse un brazo. La Nación Reforma constitucional El debate sobre 2015 Lorenzetti rechazó un cambio de la Constitución Grupos oficialistas impulsan la reforma Por Paz Rodriguez Niell El debate sobre una posible reforma constitucional se instaló ayer, en forma abierta, en la agenda política: mientras el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, se opuso a cualquier modificación, un acto en la Facultad de Derecho, de claro tono kirchnerista, la promovió. En ese encuentro negaron, en sintonía con el Gobierno, que el objetivo velado de la reforma sea permitir un nuevo mandato de Cristina Kirchner. Los expositores afirmaron que la Constitución no es intocable, que fue reformada en 1994 con un "espíritu neoliberal" y que debe ser aggiornada conforme al nuevo modelo político económico. Horas antes, la oposición de Lorenzetti había sido categórica. "¿Qué vamos a hacer en caso de una reforma? ¿Agregar más derechos, que ya están en la Constitución?", dijo. Y advirtió: "No es necesaria ninguna reforma". "La parte de los derechos, que es lo que le interesa a la gente, está más que reconocida. Lo que hace falta es dictar leyes y políticas públicas para aplicarlos", sostuvo el presidente de la Corte, que ayer encabezó la jornada inaugural de la XVI Cumbre Judicial Iberoamericana, que se reúne en Buenos Aires, en el Palacio Errázuriz. Lorenzetti puso como ejemplo el acceso a la vivienda. "Hacen falta leyes -advirtió-. Ya está en la Constitución." A las 18, disertaron en el Aula Magna de la Facultad de Derecho los constitucionalistas Eduardo Barcesat y Raúl Gustavo Ferreyra, y el filósofo Ricardo Forster, de Carta Abierta, ante unas 600 personas. "El actual Estado y la actual Constitución Nacional, ¿permiten pensar la Argentina del siglo XXI?" era el lema del encuentro. Los tres coincidieron en que no. "No traemos bajo el poncho el cuchillo de la reelección", dijo desde el escenario el dirigente social kirchnerista Luis D'Elía, que fue uno de los organizadores del acto. A uno de los lados del gigantesco salón colgaban ocho banderas de su agrupación; dos, con su cara. "Estoy en contra de una nueva reelección y la primera que está en contra es Cristina, que tiene profundas convicciones republicanas", dijo D'Elía. La Presidenta no dio señales de aspirar a un nuevo mandato, pero en el kirchnerismo más ortodoxo es una idea varias veces deslizada. De los oradores de ayer, el más propenso a habilitar un nuevo mandato es Barcesat. "No creo que sea una llamada a las puertas del infierno. Los jueces son elegidos de por vida y los legisladores son reelegibles", dijo a LA NACION. No obstante, como sus compañeros de panel, sostuvo que eso no era "lo importante". Según Barcesat, la reforma debe tener tres ejes: la integración latinoamericana, la tutela de los recursos naturales y la política de derechos humanos. Pero habló además de la ilegitimidad de la deuda externa y la necesidad de "recuperar la soberanía" ante el Ciadi, organismo al que juzgó "putrefacto". Después fue el turno de Ferreyra, que hizo una respuesta pública a las declaraciones de Lorenzetti. "El poder constituyente lo tiene el pueblo, no los poderes constituidos. Si un legislador, un funcionario o un miembro de la Corte tiene una opinión determinada tendrá que bajar al llano", dijo. Consultado por LA NACION, agregó que Lorenzetti puede opinar, pero hay que aclarar que sólo "en tanto ciudadano". Ferreyra presentó un decálogo de temas a reformar, que incluyó el cambio de sistema de gobierno, del presidencialismo al parlamentarismo al estilo alemán. Esta idea es promovida desde hace años por el ministro de la Corte Raúl Zaffaroni. La Presidenta está al tanto de la iniciativa reformista del juez, que conversó la idea con dirigentes de la oposición. Zaffaroni estaba anunciado como uno de los oradores del acto, pero no pudo ir porque fue operado de una fractura en el brazo. Un argumento sostenido en todos los discursos fue que la Constitución no es intocable y que la reforma del 94' debe ser revisada. "La Constitución debe ajustarse a lo que va viviendo la nación", dijo Forster. "No podemos pensar la palabra Estado como en la década del ?90, cuando fue demonizada", afirmó. Además, el filósofo dijo que era preciso "no garantizar sólo derechos abstractos, sino también los que vuelven digna la vida de las personas", en contra de Lorenzetti, que juzgó los derechos suficientemente protegidos en cuanto a la Carta Magna. Más allá de lo académico, fue un acto de claro contenido político. La presentadora lo dejó claro con su primera intervención. "El 27, todos con Cristina a Vélez", dijo desde el atril del Aula Magna antes incluso de presentar a los oradores. LOS ARGUMENTOS KIRCHNERISTAS "La reforma actual fue impuesta por el consenso de Washington en los 90" LUIS D'ELIA Líder del partido Miles "Sería equivocado pensar en la reforma únicamente para habilitar la reelección" RICARDO FORSTER Miembro de Carta abierta "Hay que pensar el parlamentarismo. A las repúblicas parlamentarias mal no les va" RAÚL FERREYRA Constitucionalista "Hay que delinear el modelo político-económico que reclama la Argentina" EDUARDO BARCESAT Constitucionalista

Especulaciones de Perfil

Como resultado del inicio del debate por la Reforma Constitucional, la edición dominical del diario Perfil publicó el siguiente artículo:
¿ESTRATEGIA REELECCION? Máximo y Zannini, detrás de la reforma de la Constitución Por Mariano Confalonieri 29/04/12 - 03:52 En la UBA. Forster, Sigal, D'Elía, Ferreyra y Barcesat arrancaron el jueves una serie de charlas. Notas Relacionadas Los interventores de YPF buscan US$ 2 mil millones Pese a su exitosa irrupción, Kicillof aún no es conocido por la opinión pública Un grupo de intelectuales y políticos K reabrió esta semana el debate sobre la reforma de la Constitución, que se había diluido por las tormentas que venía atravesando el Gobierno nacional. Carta Abierta, la CTA, el juez de la Corte Eugenio Zaffaroni, el Frente Grande y la agrupación Miles de Luis D’Elía son los integrantes de la mesa que impulsa modificar después de 18 años la Carta Magna. Los organizadores quieren hacer un raid de audiencias por todo el país, como ocurrió en la previa a la sanción de la Ley de Medios. Sacarán de allí un proyecto, que entregarán luego al Congreso. No tienen plazos, advierten. Pero sí una meta: tocar al menos diez temas del texto del ‘94 porque, sostienen, fue parido por “el consenso de Washington, donde el Estado había desaparecido”. “No se va a abordar la reelección”, se atajan desde la mesa de conducción. “Somos locos, pero no comemos vidrio”, añaden. Sin embargo, eso es difícil de creer. Si no se toca la posibilidad de un tercer mandato o el sistema de gobierno –hay quienes proponen virar hacia el parlamentarismo, como Zaffaroni–, la reforma no sería absolutamente necesaria. Lo sostienen así varios juristas y hasta el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti. Además, aunque no se lleve a la práctica, al kirchnerismo le conviene alimentar la idea de la continuidad de Cristina Kirchner en el poder, para evitar que las internas del peronismo la consuman en el final de su mandato. La reapertura del debate no fue una idea aislada de este grupo de intelectuales, políticos y profesionales del Derecho. Fue una iniciativa pergeñada por el círculo íntimo de Cristina. Los organizadores armaron todo con Máximo Kirchner y el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini. Cristina estuvo siempre al tanto de todo. Máximo y el Chino les pidieron que instalen la posibilidad de la reforma para luego evaluar si se avanza o no. “Si hay agua nadamos todos”, fue la frase que disparó uno de ellos para graficar la necesidad de que haya consenso para impulsar el proyecto en el Congreso. Los organizadores les pidieron al hijo presidencial y al secretario de Legal y Técnica la venia para plantear un rechazo al tercer mandato. Y lo obtuvieron. Hay que ver cuánto de especulación política hay en ese rechazo a la continuidad. El cronograma de charlas arrancó esta semana en la Facultad de Derecho. Pero ya se están armando visitas a Tucumán, Santiago del Estero, Corrientes y la provincia de Buenos Aires. El grupo fue invitado al Jardín de la República por una fundación cercana al gobernador oficialista José Alperovich. A Corrientes, por la diputada K Araceli Mendez. A Santiago del Estero por un grupo de jueces y curas, y a La Plata por la Universidad Nacional, que está haciendo unas jornadas. La CTA, Miles y el Frente Grande mantuvieron conversaciones reservadas con socialistas y radicales que están de acuerdo con la reforma, pero que aún no se sumaron porque les generaría problemas internos expresarse a favor. La discusión promete ser larga y levantar mucha polvareda.

jueves, 12 de abril de 2012

Mercosur y Malvinas, con Mariotto



Eduardo Sigal, ex Subsecretario de Integración Económica Americana y Mercosur de la Cancillería, participarán, el próximo martes 17 de abril, de una charla titulada “La Construcción de la cuestión Malvinas en el ámbito del Mercosur”, que se realizará en el Recinto de la Cámara de Senadores de la provincia de Buenos Aires y es organizada por la Comisión de Comercio Exterior, Mercosur y Política de Integración Regional.
La jornada comenzará a las 17,30 con un bloque de especialistas y la proyección de un material audiovisual preparado por el Instituto de Relaciones Internacionales de la UNLP. Posteriormente, cerrarán la actividad el senador Santiago Nino, el dirigente político Hipólito Solári Irigoyen, Sigal y el Vicegobernador Gabriel Mariotto.