En este blog difundiré mi agenda de actividades y reflexiones sobre actualidad política
martes, 30 de julio de 2013
Nuevo local del Frente Grande de Lanús
lunes, 17 de junio de 2013
Este martes, presentación del libro sobre la Franja Morada
Este martes se presentará La Franja, de la experiencia universitaria al desafío del poder. En la ocasión, la autora Mónica Beltrán dialogará con Federico Storani, Eduardo Sigal y Miguel Talento. La cita es a las 18.30 en la Librería Hernández, Avenida Corrientes 1436 de la Ciudad de Buenos Aires.
Franja Morada es una de las escasas corrientes políticas juveniles que han perdurado a lo largo de décadas. Heredera de la Reforma de 1918, sobrevivió a persecuciones, dictaduras, purgas, defecciones, presiones, alianzas y rupturas.
Vanguardia del activismo político en el retorno de la democracia en 1983, fue puntal del montaje de la candidatura presidencial de Raúl Alfonsín, defensora inclaudicable de su gestión, y activa constructora de la Alianza que llevó a Fernando de la Rúa al gobierno.
Varios de los jóvenes franjistas más conspicuos ocuparon puestos de gobierno en ambos gobiernos, y muchos diputados, senadores e intendentes de la actualidad, recibieron su bautismo militante en la Franja.
viernes, 7 de junio de 2013
miércoles, 29 de mayo de 2013
Congreso Internacional de Educación, Democracia y Juventudes Militantes
“Esto no es un hecho mágico que se hace de la noche a la mañana, sino que es un proceso de diez años continuado por la actual Presidenta", dijo el Presidente de la Fundación Acción para la Comunidad, Eduardo Sigal, en la apertura del Congreso Internacional “Educación, Democracia y Juventudes Militantes” que se desarrollará desde hoy y hasta el 1 de junio en el Fórum de Santiago del Estero. El gobernador de esa provincia, Gerardo Zamora, será el encargado de cerrar el Congreso.
El encuentro, que cuenta con el apoyo del Gobierno de la provincia y es auspiciado por el Ministerio de Educación de la Nación, tiene prevista la apertura del ciclo de conferencias para esta tarde a las 18, con la disertación que brindará a los presentes Marcelo Trejo, presidente de la Fundación Ceicor, acerca del tema “Entre imaginarios religiosos y propuestas políticas”.
Por la noche, a las 21.30, tendrá lugar una conferencia abierta al público en general durante la cual el ministro de Justicia, Ricardo Daives se referirá a la democratización de la Justicia.
Asimismo, está previsto que el día jueves 30, el jefe de Gabinete del Ministerio de Educación de la Nación, Pablo Urquiza hará una comunicación acerca de la política educativa y la construcción de la escuela democrática. Además, ese mismo día el ministro de Salud y Desarrollo Social, Dr. Luis Martínez se referirá al tema de estados y soberanías en un proyecto popular, democrático y latinoamericano.
Por su parte, Zamora participará del cierre del ciclo de conferencias, el día viernes 31 del corriente, a las 18 horas, oportunidad en que desarrollará el tema “Estado en transformación”.
En ese marco, Daives, Trejo y el titular de la Fundación Acción para la Comunidad, Eduardo Sigal, realizaron el anuncio del evento.
Trejo agradeció el apoyo del gobierno remarcando que, “en el marco del congreso también hemos dedicado un momento clave para reflexionar una de las cuestiones fundamentales, en este tiempo nacional, político y latinoamericano, acerca de democratización de la Justicia”.
Sigal agregó que “esto no es un hecho mágico que se hace de la noche a la mañana, sino que es un proceso de diez años continuado por la actual Presidenta, que va abordando cuestiones que tienen que ver en cómo aproximar el Estado y sus estamentos a la sociedad”.
Finalmente Daives añadió: “Creemos que con educación fortalecemos la dignidad del ser humano, con la democracia la consolidamos a la sociedad para que podamos ser un ciudadano mejor”.
sábado, 25 de mayo de 2013
Kirchnerismo, diez años de camino
Por Eduardo Sigal*
Estamos cumpliendo 10 años de gobierno kirchnerista. Cuando empezamos a encontrarnos, a fines de 2000 y principios 2001, éramos un pequeño grupo de entusiastas. ¿Quién iba a imaginar que en 2003 íbamos a ser gobierno? Acompañamos a Néstor en esa férrea voluntad de trabajo y compromiso militante que significaba recorrer pueblo por pueblo Buenos Aires y muchas provincias argentinas para sembrar una esperanza: no resignarnos a ser un país con más de la mitad de la población por debajo de la línea de pobreza; con uno de cada tres compatriotas sin trabajo o subocupado; con las escuelas funcionando a manera de comedores más que como ámbitos de enseñanza, y eso más allá de la voluntad de los docentes.
En los hospitales públicos, muchos enfermos y trabajadores de la salud pésimamente pagos y sin insumos ni aparatología que funcionara. Podríamos escribir un libro sobre el diagnostico de aquella época y otro sobre los responsables de habernos llevado a lo mas crudo del neoliberalismo desintegrador. No es el sentido de esta nota, pero es bueno hacer un llamado de atención para que no perdamos la memoria, sobre todo cuando estamos en un año electoral.
¿Cuánto podríamos decir de todo lo que se ha hecho para recuperar la dignidad nacional? Los resultados están a la vista, no sin dificultades: el trabajo como principal política de inclusión social; la educación como prioridad para igualar hacia arriba; Asignación Universal para aquellos hogares donde aún nos falta llegar; obras de infraestructura a lo largo y ancho del país, en especial en los lugares que estaban más postergados. Recuperamos el Estado, avanzamos en democratizar la política y sus partidos. Queremos avanzar en democratizar la Justicia y hacia allí nos dirigimos.
En estos 10 años ganados, podemos seguir avanzando y superando nuestros propios errores. Nadie dice que todo esté bien ni que estemos al final de la ruta. Pero a la sociedad Argentina le costó visualizar a Néstor, le costo creerle. Pensó que era un político más, con doble discurso como la mayoría hasta ese momento. Hasta quienes lo acompañamos antes del 2003, a veces en soledad, nos preguntábamos: ¿Será capaz de hacer esta Argentina con justicia social? ¿Será capaz de hacerlo sin represión, como decía? ¿El duhaldismo lo dejará avanzar? ¿El pejotismo no será una traba? Menos de un 23 % del electorado lo acompañó. Fue otra gran lección: el respaldo popular para las transformaciones se conquista yendo de frente y materializando los cambios para construir una sociedad más igualitaria.
Está claro que en ese camino aparecen los escollos, puestos por quienes se creen dueños históricos del poder, y más aún de aquellos que se habían acostumbrado a que no importaba quién ganase las elecciones: ellos seguirían siendo los que elaboraban y establecían las políticas.
Como con Néstor en su momento, hoy con Cristina, podemos decir que quien está al frente de este proceso político está dispuesto a dar pelea y tienen las botas puestas para seguir recorriendo este camino. El pueblo tiene que ayudar y empujar. Defender aquello que hace avanzar los cambios, y marginar indefectiblemente a los que los entorpecen.
*Presidente de la Fundación Acción para la Comunidad. Fue Subsecretario de Integración Económica Americana y Mercosur de la Cancillería Argentina con Néstor Kirchner y Cristina Fernández
miércoles, 17 de abril de 2013
Venezuela: ¿Lo importante es ganar?
Frente a las recientes elecciones de Venezuela espero que logremos en el movimiento nacional, popular y de izquierda de Argentina hacer un fructífero debate y un buen análisis.
En estas horas, aparece la necesidad de reafirmar el triunfo de Nicolás Maduro como un hecho fundamental para el proceso de cambios iniciado por Hugo Chávez no solo en Venezuela, sino en todo Latinoamérica, cuando reinaba la noche negra del neoliberalismo que tantos sufrimientos trajo para los trabajadores y los pueblos de nuestros países.
Venezuela ha sido - y por suerte seguirá siendo - expresión de solidaridad con los pueblos del Continente, con sus luchas y con sus necesidades, y actor principal de transformaciones positivas para su país y nuestra región. Estoy convencido de que Nicolás Maduro será un incansable trabajador por la integración regional con un sentido de progreso; así ha sido hasta ahora y pienso que esa es una de sus convicciones básicas.
Maduro ganó por casi por el 2% de los votos, suficientes en una democracia para gobernar, más cuando en una elección fuertemente polarizada más de la mitad de los votantes lo ha elegido. Dicho esto digo que esperaba una diferencia mayor. No desconozco la fuerte campaña de la derecha, la unificación de sus energías en una solo candidato, los intereses del poder concentrado venezolano y mundial por hacer cundir un escarmiento que ponga fin no solo a la revolución bolivariana sino a todos los procesos nacionales, populares, democráticos y de izquierda que han proliferado en el continente con gestiones sumamente exitosas en la lucha por la inclusión social y política de los pueblos de la región.
Mi reflexión transita por la idea de si somos el 50% de nuestros pueblos, si ese es nuestro techo o si podemos sin arriar banderas pensar en construir mayorías más amplias. Me niego a pensar que hay tanta derecha, tantos neoliberales. Hemos visto que el poder concentrado mediático a dado batalla pero me pregunto si ese éxito no se basa en algunos errores nuestros. ¿Seremos capaces de recuperar la capacidad de análisis crítico y autocritico en el movimiento popular sin pensar que eso es beneficioso para la derecha? Es que si no lo hacemos, creo que sí la derecha saldrá beneficiada. No estoy planteando un debate a tontas y a locas, tan típico y destructivo en las experiencias de las izquierdas; estoy diciendo que no nos debemos conformar, que el conformismo es la defensa del estatus quo y eso no es de revolucionarios.
No es buena la burocratización y es lógico que se dé después de cierto tiempo de gestión. Es posible que aparezcan focos de corrupción y corruptelas si no hay claros mecanismos de control social sobre las instituciones y cierta permisividad de la superioridad burocrática.
Son muy buenos los liderazgos fuertes para los procesos de cambio, liderazgos construidos desde la convicción y la prepotencia de trabajo; pero también desde la construcción democrática y colectiva, ya que necesitamos también decenas de miles de líderes para que las transformaciones no se detengan; en eso habrá siempre lucha entre lo nuevo y lo viejo, en esto no me refiero a cuestiones de edad, sino de ideas.
¿Cuánto de nuevo y cuánto de viejo hay en ese 50% que no nos acompaña, cuánto de demanda que podríamos ponernos a la cabeza para resolver? Nuestros límites deben ser los contenidos; nada que afecte la integración para el desarrollo y la inclusión de nuestros países; nada que afecte el derecho de organizarse y reclamar de nuestros pueblos; nada que nos impida avanzar en una mejor distribución de la riqueza; nada que afecte las libertades democráticas; nada que afecte nuestros derechos a vivir en un mundo ecológicamente sustentable; nada con los que quieran retardar la igualdad.
Pienso en que podemos construir mayorías más amplias sin resignar definiciones ni objetivos.
Eduardo Sigal
Dirigente del Partido Frente Grande
Presidente de la Fundación Acción para la Comunidad
Ver extracto de este artículo en el diario Tiempo Argentino
lunes, 11 de marzo de 2013
Se fue un referente fundamental de este proceso latinoamericano
miércoles, 9 de enero de 2013
"Hay un proceso genuino en Venezuela que va a continuar aún si cambian los liderazgos"
(El artículo fue publicado por el diario rosarino La Capital)
El ex funcionario de la Cancillería Argentina, Eduardo Sigal, se refirió esta mañana al grave estado de salud del presidente venezolano Hugo Chávez y a las posibilidades que se abren a partir de esta situación que tal vez no le permitan asumir a su cargo el próximo 10 de enero, como estaba previsto.
“No hay que aventurar demasiadas opiniones de cambio por ahora”, analizó Sigal en diálogo con el programa “La que se viene” de La Ocho y dijo que si bien las características de los líderes pueden ser distintas, la revolución bolivariana está legitimada por el pueblo venezolano.
Sigal en tanto destacó el discurso en el que el presidente Chávez anticipó la gravedad de su enfermedad y también indicó quien sería su sucesor en caso de poder asumir la presidencia.
“Es muy interesante y poco frecuente que el propio Chávez antes de ir a operarse a Cuba del cáncer que lo afecta, haya anunciado la gravedad de la situación que tenía en lo personal y que incluso haya previsto que en caso de una situación que le impida asumir la presidencia el 10 de enero como le correspondería por haber ganado las elecciones, convoque al pueblo a votar a su vicepresidente”, indicó.
El analista político que estuvo a cargo de la Subsecretaría de Integración Económica Americana y Mercosur de la Cancillería Argentina, recordó que la Constitución venezolana establece que es preciso convocar a una nueva elección si Chávez no pudiese asumir. Y estimó que en ese caso el pueblo acompañaría a Nicolás Maduro, el sucesor elegido por el propio Chávez.
“Tuve oportunidad de tratar tanto a Chávez como a Maduro, y está claro que cada uno tiene una personalidad distinta, pero me parece que Maduro es un hombre consustanciado con la revolución bolivariana que se desarrolla en Venezuela, ha formado parte del riñón de confianza de Chávez y por eso lo mantuvo como canciller y vicepresidente, es sin dudas un hombre que concentra poder”, describió.
En ese sentido Sigal destacó el apoyo popular y genuino con el que cuenta la gestión chavista.
“Hay más de un 40 por ciento de la ciudadanía que no acompaña este proyecto, sin embargo hay una participación real de la ciudadanía que eligió esta transformación que cuenta con respaldo popular, más allá de los líderes y las características personales, me parece que hay un proceso genuino en marcha que si cambian los liderazgos, va a continuar”, avizoró.
Sigal también valoró el tratamiento que el propio gobierno ha propuesto sobre la salud del presidente. “Es un tanto atípico porque la salud de un presidente se oculta. Ha sido un gesto de valentía y honestidad del propio Chávez que le pidió al propio Maduro hablar con mucha sinceridad al pueblo sobre la evolución de su estado de salud”.
miércoles, 19 de diciembre de 2012
Venezuela, Chávez y Maduro
Hugo Chávez posee, según lo definió la ensayista Eva Golinger, “una enorme capacidad de persistir y mantenerse de pie frente a los más poderosos obstáculos”. Adhiero plenamente a esta caracterización de ese ser humano excepcional, comprometido con sus ideales, profundamente latinoamericanista, frontal con amigos y adversarios, y de coherencia infinita.
Tuve la suerte de conocerlo y tratarlo durante varios años, como subsecretario de Integración Económica Americana de la Cancillería, particularmente desde que tendió su mano solidaria frente a la escasez de energía en Argentina, en 2004.
También cuando tomó la decisión política de incorporarse al Mercosur y tuvimos que empezar a discutir los cambios que debería hacer Venezuela para ser miembro pleno. En la primera etapa de negociaciones estuvo involucrado personalmente, al igual que Néstor Kirchner. Ambos sabían del valor estratégico de la incorporación de la República Bolivariana al bloque regional.
Que Chávez haya estado comprometido no quiere decir que esa no haya sido una política de todo el Estado Venezolano, donde por cierto también jugó un rol activo el canciller Nicolás Maduro, hoy vicepresidente de Venezuela y potencial candidato del oficialismo si hubiera nuevas elecciones.
¿Puede cambiar algo en la relación con Argentina si Chávez queda inhabilitado para ejercer su cargo como consecuencia de su enfermedad? En lo esencial creo que no, porque aunque el presidente de la Nación caribeña le dio hasta el momento su propia impronta a la relación, si Maduro lo sucediera los venezolanos seguirían teniendo al frente del gobierno a un hombre profundamente comprometido con el proceso político en marcha.
Maduro fue canciller venezolano durante seis años, desde el 7 de agosto de 2006 hasta el 10 de octubre pasado, cuando asumió la vicepresidencia de la República. Desde ese cargo fue el encargado de conducir las negociaciones que dieron lugar a la incorporación de Venezuela al Mercosur, concluida el 31 de junio de este año, y la creación de la Unasur, que entró en plena vigencia el 11 de marzo de 2011. Es decir, no estuvo ajeno al despliegue de ideas latinoamericanistas del presidente sino, por el contrario, fue uno de sus principales ejecutores.
¿Si en la esencia no hubiera modificaciones, podría haber cambios de estilo? Puede ser. Cristina no es Néstor y el eventual sucesor de Chávez seguramente le daría su propia impronta a la gestión de gobierno y como tal a la política exterior.
En lo personal siento un gran aprecio y respeto por Chávez, por sus ideas y por su coraje para defenderlas y llevarlas a la práctica. Hay que tener valor; compromiso, convicción para nunca dejar de pensar en la patria, en la revolución democrática en marcha en su país, y en el pueblo.
Por eso, aunque sepa que los liderazgos no se inventan, ni se heredan, si él está convencido de que Maduro es el que está en mejores condiciones para ser y ejercer el liderazgo en esta etapa, seguramente no se equivoca.
Eduardo Sigal
Subsecretario del Mercosur (2003-2010). Dirigente del Frente Grande. Presidente de la Fundación Acción para la Comunidad.
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